PDRN de salmón y sus beneficios para la regeneración de la piel
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PDRN: qué es, para qué sirve y por qué no todos son iguales

Si últimamente has visto vídeos sobre el famoso "semen de salmón", probablemente te hayas hecho la misma pregunta que muchas de mis clientas:

¿De verdad existe una crema hecha con semen de salmón?

Aunque ese nombre se ha hecho viral en redes sociales, lo que realmente incorporan algunos cosméticos es PDRN (Polydeoxyribonucleotide), un ingrediente que llevo años utilizando en mis tratamientos faciales de estética regenerativa y que, poco a poco, también está llegando a la cosmética de uso domiciliario.

Y como suele ocurrir cuando un activo se pone de moda, empiezan a aparecer productos de todo tipo. Y hay un detalle importante que casi nadie explica: no todos los cosméticos con PDRN son iguales.

Y si estás pensando en invertir en uno, creo que merece la pena que primero entiendas qué es realmente y qué aspectos deberías tener en cuenta.

¿Qué es el PDRN?

El PDRN (Polydeoxyribonucleotide) utilizado en cosmética se obtiene habitualmente a partir del ADN del esperma del salmón, mediante un proceso de extracción y purificación.

Puede sonar extraño, pero el producto final no tiene nada que ver con el material del que procede. Tras un proceso de extracción y purificación, únicamente permanecen los polinucleótidos, que son los que se utilizan tanto en medicina como en cosmética.

Además de su origen, lo verdaderamente interesante es cómo actúa sobre la piel.

¿Para qué sirve el PDRN?

Llevo años trabajando con PDRN en cabina y, si hay algo que me interesa especialmente de este activo, es su capacidad para trabajar sobre la calidad de la piel. No busca un efecto flash, sino favorecer sus procesos de reparación y regeneración. Su función consiste en ayudar a que la piel recupere mejor su equilibrio y sus mecanismos de regeneración.

Entre los beneficios del PDRN destacan:

  • Favorece la regeneración reparando la piel.
  • Estimula la producción de colágeno.
  • Ayuda a reparar la piel tras procesos inflamatorios o agresiones externas.
  • Repara el daño celular.
  • Contribuye a disminuir la inflamación.
  • Mejora la calidad y resistencia de la piel.

Por eso me parece especialmente interesante cuando trato pieles que empiezan a mostrar signos de envejecimiento, pieles alteradas o, simplemente, cuando mi objetivo no es conseguir un efecto puntual, sino mejorar la calidad de la piel a largo plazo.

¿Por qué todo el mundo habla del "semen de salmón"?

Porque es un titular que llama la atención. Y, como suele ocurrir en redes sociales, cuanto más llamativo es un nombre, más fácil resulta que se haga viral. Sin embargo, quedarse únicamente con ese titular hace que muchas personas pasen por alto lo realmente importante.

Porque cuando hablamos de PDRN, lo que marca la diferencia no es solo que el producto lo contenga. La diferencia está en la calidad del ingrediente y en cómo está formulado el cosmético.

No todo el PDRN es igual

Cada vez se encuentran más cosméticos que anuncian contener PDRN. Y aquí haría exactamente lo mismo que hago cuando valoro cualquier otro cosmético: no me quedaría únicamente con el activo estrella que aparece en el envase.

Hay varias cosas en las que merece la pena fijarse.

1. El origen del PDRN

El PDRN de origen animal, obtenido del ADN del salmón, es el que actualmente cuenta con mayor respaldo científico dentro de la cosmética regenerativa y su elevada biocompatibilidad con el ADN humano ha hecho que sea uno de los más estudiados.

Sin embargo, incluso dentro del PDRN obtenido del salmón pueden existir diferencias relacionadas con el origen, la calidad de la materia prima y con los procesos de extracción y purificación.

2. La pureza del ingrediente

No basta con añadir PDRN a una fórmula. La calidad de la materia prima utilizada marca una diferencia importante en el resultado final de la formulación. Una mayor pureza permite desarrollar formulaciones más consistentes y aprovechar mejor el potencial del activo.

Por eso, dos cosméticos que anuncian contener PDRN no tienen por qué ofrecer el mismo resultado.

3. La concentración sí importa

Este es uno de los aspectos de los que menos se habla. Muchas marcas incorporan cantidades muy pequeñas de PDRN para poder destacar su presencia en el envase o en la publicidad.

Sin embargo, la concentración del activo cuando hablamos de PDRN influye potencialmente. Por eso, cuando compares diferentes cosméticos, no te quedes únicamente con la palabra PDRN.

En general, las formulaciones con concentraciones más elevadas buscan que este ingrediente tenga un papel protagonista dentro de la fórmula, frente a aquellas que lo incorporan únicamente en cantidades testimoniales. Elige sérums y cremas con una concentración de PDRN a partir de 10.000 ppm.

4. La formulación completa

El PDRN no trabaja solo. Dependiendo de la formulación puede encontrarse acompañado de ácido hialurónico, péptidos, niacinamida, antioxidantes, aminoácidos, factores de crecimiento…

Y aquí es donde para mí entra el criterio a la hora de formular y recomendar.

No necesito que un cosmético tenga veinte activos de moda. Necesito que los ingredientes que contiene tengan sentido juntos y respondan a lo que quiero conseguir en esa piel.

Además, dependiendo de la fórmula y de las necesidades de cada piel, el PDRN puede combinarse con otros sérums dentro de una rutina de skin layering.

Porque, como siempre digo en consulta, no existe una rutina perfecta para todo el mundo.

¿Y qué ocurre con el llamado "PDRN vegetal"?

En los últimos años también han aparecido ingredientes que algunas marcas presentan como PDRN vegetal. Pero tienes que saber que, en realidad, no se trata del mismo ingrediente.

Suelen ser activos de origen vegetal desarrollados biotecnológicamente para imitar algunos de los efectos asociados al PDRN de salmón, especialmente en lo relacionado con la hidratación y el confort de la piel.

Pueden ser una alternativa interesante en determinadas situaciones, como en personas con alergia al pescado o personas veganas. Sin embargo, su origen, composición y características moleculares pueden ser diferentes a las del PDRN obtenido del salmón y, actualmente, no cuentan con el mismo grado de evidencia clínica.

Actualmente, la mayor parte de la evidencia científica sobre los beneficios regeneradores del PDRN procede del PDRN de origen animal, especialmente del obtenido del ADN del esperma de salmón. Aunque están apareciendo alternativas vegetales prometedoras, la evidencia disponible sigue siendo principalmente preclínica y todavía no permite afirmar que ofrezcan una eficacia clínica equivalente al PDRN convencional de origen animal (consultar estudio científico).

¿Los resultados son inmediatos?

No. Y precisamente eso es una buena señal porque el PDRN no busca ofrecer un efecto cosmético flash.

En estética regenerativa trabajamos siempre pensando en la prevención y en los resultados a largo plazo: mejorar la calidad de la piel para que envejezca mejor con el paso del tiempo. Y el PDRN precisamente trabaja favoreciendo los procesos naturales de regeneración de la piel y, como ocurre con cualquier ingrediente bien formulado, los resultados aparecen de forma progresiva y requieren constancia.

Antes de comprar un cosmético con PDRN…

Si de verdad quieres invertir en un buen producto, no te quedes únicamente con el reclamo publicitario. Hazte estas preguntas:

  • ¿Qué tipo de PDRN utiliza?
  • ¿Cuál es su origen?
  • ¿El fabricante informa de la concentración?
  • ¿Está acompañado de otros ingredientes que complementen su acción?
  • ¿La marca ofrece información clara sobre la formulación?

Porque dos cosméticos pueden presumir del mismo ingrediente y, sin embargo, ser muy diferentes.

Lo que realmente importa

Vivimos un momento en el que aparecen nuevos ingredientes prácticamente cada mes. Algunos desaparecen tan rápido como llegaron y otros consiguen hacerse un hueco porque realmente aportan valor.

El PDRN es uno de esos activos que merece la pena conocer y uno de los que más interés ha despertado en la cosmética regenerativa durante los últimos años.

Pero, como sucede con muchos ingredientes que se vuelven virales, el marketing puede hacer que parezca que todos los productos que lo contienen son iguales. Y no lo son.

El origen del PDRN, su pureza, su concentración y la calidad de la formulación pueden marcar una diferencia importante.

Por eso mi consejo siempre será el mismo: no elijas un cosmético simplemente porque un ingrediente esté de moda. Elígelo porque entiendes qué puede aportar a tu piel y porque sabes qué hay realmente detrás de esa formulación.

Porque cuando sabes qué estás comprando y qué resultados puedes esperar, es mucho más fácil elegir con criterio.

Y para mí, esa también es una forma de cuidar tu piel.

Un abrazo

Mercè 🖤

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